El ministro español de Fomento, José Blanco, consideró ayer que "será inevitable la utilización de escáneres en los aeropuertos" para garantizar la seguridad de los pasajeros, siempre que se respeten los límites de su intimidad.
Horas después, José Luis Rodríguez Zapatero descartó que España vaya a adoptar de forma unilateral la generalización de los escáneres corporales y señaló que, para ello, debería haber una posición común de la UE. El Parlamento europeo rechazó en 2008 el uso de estos dispositivos.
Blanco se reunió en Washington con el secretario de Transportes de EE UU, Ray LaHood, y con las secretaria de Seguridad, Janet Napolitano. El ministro señaló que tras el intento de atentado en Detroit se han detectado fallos en los sistemas de seguridad.
Blanco reconoció que "hay un debate muy importante entre el derecho a la intimidad de la gente y la garantía de seguridad" en el caso de estas máquinas, pero consideró que el actual sistema de cacheo también invade la intimidad de los pasajeros.
Por eso, dijo, hay que encontrar una respuesta que combine el respeto a la intimidad y garantice la seguridad de los usuarios que "son víctimas también de la amenaza terrorista".
El ministro no quiso manifestar cual será la posición de España en el Consejo de Transportes de la UE pero consideró que "va a ser inevitable la utilización de escáneres en los aeropuertos" siempre con las medidas de protección a la intimidad suficientes, como la destrucción de las imágenes automáticamente.
Zapatero, sin embargo, se mostró más cauto: "Vamos a evaluar si la medida de los escáneres da las garantías y eficacia suficientes, para lo que hay ahora un proceso de evaluación".
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