sábado, 8 de mayo de 2010

Vigilantes privados ahora serán milicianos

Con el objetivo de incorporar y activar el Cuerpo de Combatientes de la Asociación Venezolana Socialista de Servicios de Seguridad (Asovess) se efectuó ayer un encuentro, en el Círculo Militar de Barquisimeto, en el que participaron alrededor de 40 empresas de vigilancia, informó Rafael Bula Blanco, coordinador nacional de la referida organización.


Esto significa que Asovess como institución de seguridad preventiva se incorpora a la Fuerza Armada Nacional como fuerza de complemento a través de la Milicia Nacional Bolivariana.
La integracion se basa en la resolución del Ministerio de la Defensa, del pasado 25 de marzo, que permite incorporar vigilantes privados a la milicia.
En la actualidad ofrecemos información a las empresas a cerca del proceso de inscripción y adiestramiento de vigilantes, personal supervisor, gerencial y administrativo .
Explica que es un cambio de léxico, se ha hablado de vigilantes privados, pero preferimos llamarlo seguridad y vigilancia preventiva. El desarrollo de funciones y la prestación de servicio como vigilante preventivo sigue igual, sólo que una vez a la semana recibirán adiestramiento tanto para tiempo de paz como de guerra. Esta preparación consiste en las áreas de armamento y tiro, orden cerrado y primeros auxilios.
En Lara aspiran un primer contingente de unos 2.500 hombres para el primer batallón del Cuerpo Combatiente de Lara.
También presentaron el plan y cronograma de adiestramiento que ejecutará la Dirección de Armamento y Explosivos (DAES), organismo que controla las empresas de vigilancia que coordinación con Asovess. "Ahora el Daes entrenará y dara instrucción para pesonal calificado y certificar sus vigilantes, enfatiza, eso hace mucho tiempo no sucedía en el país.

jueves, 6 de mayo de 2010

El Gobierno Vasco diseña un plan para liberar ertzainas recurriendo a la contratación de escoltas privados: más baratos, faltan menos al trabajo y hac

La consejería de interior del Gobierno Vasco lleva tiempo recurriendo a compañías de seguridad privada para proteger a algunos cargos institucionales, políticos, miembros de la judicatura y edificios emblemáticos. Sin embargo, la necesidad de contar con más ertzainas en otros campos ha obligado a Rodolfo Ares a retirar agentes de la protección de personalidades y contratar más escoltas privados.
Alrededor de unos cuarenta servicios de distinta índole han sido ya derivados a la seguridad privada, por parte del Gobierno Vasco desde que tomó posesión. Se trata de la protección de altos ejecutivos de empresas vascas, instituciones, políticos, miembros de la judicatura y edificios.
En estos últimos días han tenido lugar reuniones entre miembros de la Consejería de Interior y representantes de firmas de seguridad privada para ultimar un ‘acuerdo’ que permitirá aumentar el número de servicios que prestan los escoltas privados en Euskadi.
Las razones que dan a El Confidencial Digital desde estos ámbitos para llevar adelante el plan son, en resumen, las siguientes:
--Hay una alta tasa de absentismo laboral de los ertzainas, reconocida por el propio Rodolfo Ares.
--Existe necesidad de que la policía autónoma dedique más agentes a otras tareas, como por ejemplo seguridad ciudadana
--El coste de un escolta privado es siete veces menor que el de un funcionario policial
--La preparación de unos y otros agentes para este tipo de misiones es similar
Fuentes de la consejería de Interior aseguran que el aumento o disminución del número de escoltas privados está en función de las necesidades. Por ejemplo, en los últimos días se ha publicado que ha habido una retirada de escoltas a algunos cargos públicos que dejaron de serlo hace tiempo.
Desde Erne, el sindicato mayoritario de la Ertzaintza, se dice a este confidencial que el problema de tener que contratar más escoltas privados tiene que ver con la falta de personal en la plantilla. El número actual de agentes ronda los 8.000, y fuentes sindicales mantienen que un incremento en 500 nuevos miembros sería ‘suficiente’ para paliar las deficiencias en los servicios.