domingo, 31 de enero de 2010
Noticias de seguridad
http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/Detenido/lanzar/piedras/trenes/apeadero/Renfe/elpepuespvas/20100127elpvas_9/Tes
Detenido un joven tras arrojar piedras a los trenes en San Sebastián y agredir a los vigilantes de seguridad
http://www.europapress.es/euskadi/noticia-detenido-joven-arrojar-piedras-trenes-san-sebastian-agredir-vigilantes-seguridad-20100126095918.html
Detenido por forzar una máquina expendedora de alimentos en San Sebastián
http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=250127
Detenido por pintar los vagones de la estación de Zafra
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=489481
¿Y si se privatizara la seguridad aérea para combatir el terrorismo?
http://www.libertaddigital.com/economia/y-si-se-privatizara-la-seguridad-aerea-para-combatir-el-terrorismo-1276382476/
Fuente: libertaddigital.com
jueves, 28 de enero de 2010
Propuesta de negociacion de USO ALAVA
Como no somos perfectos entendemos que todo es mejorable pero en vez de intentar acordar con nosotros una mejor deciden adherirse a la propuesta de otro comite(VIZCAYA) cosa que nosotros no vemos bien ya que debemos defender lo nuestro primeramente(ALAVA)
PULSAR EL TITULO PARA VER LA PROPUESTA
lunes, 18 de enero de 2010
ACLARACION
Queremos con este escrito intentar explicaros todo lo que esta aconteciendo dentro de la empresa y del comité.
Lamentablemente es cierto que no hay un entendimiento con varios de los sindicatos presentes dentro del comité
Desde aquí no vamos a entrar, como se esta haciendo por parte de otras personas, en descalificaciones personales ni en intentar tapar la mala gestión realizada echando las culpas a los demás.
La culpa de lo que esta aconteciendo con los cuadrantes de servicio es única y exclusivamente de la empresa. Nada tiene que ver lo echo o dejado de hacer por ninguna de las centrales y mucho menos por esta que escribe.
Lo que verdaderamente es una pena es que cada vez que intentamos movernos nuestros propios compañeros de comité (por fortuna no se trata de todos los miembros) nos torpedean con preguntas absurdas, con vericuetos legales que tardan mas en buscarlos que en decirlos, con respuestas del estilo que no ven ningún problema.
Nosotros nos mantenemos en la misma línea que empezamos en el verano, cuando estábamos intentando arreglar lo que ahora esta sucediendo. Vamos a seguir en la misma que no es otra que intentar luchar por el beneficio de todos nuestros compañeros desde la verdad y desde la transparencia
Cualquier duda o pregunta que queráis con respecto a los cuadrantes, el convenio, las denuncias de las horas o cualquier otra que tengáis no dudéis en contactar con cualquiera de los miembros de este sindicato.
Plantilla para la denuncia del intrusismo en el sector
Agradecemos de antemano vuestra colaboración
DENUNCIA EL INTRUSISMO
Lugar:
Dirección:
Ciudad:
Provincia:
Código Postal:
Empresa denunciada:
Provincia:
Motivos de la Denuncia:
domingo, 17 de enero de 2010
El ministro BLANCO apuesta por los scaneres corporales
El ministro español de Fomento, José Blanco, consideró ayer que "será inevitable la utilización de escáneres en los aeropuertos" para garantizar la seguridad de los pasajeros, siempre que se respeten los límites de su intimidad.
Horas después, José Luis Rodríguez Zapatero descartó que España vaya a adoptar de forma unilateral la generalización de los escáneres corporales y señaló que, para ello, debería haber una posición común de la UE. El Parlamento europeo rechazó en 2008 el uso de estos dispositivos.
Blanco se reunió en Washington con el secretario de Transportes de EE UU, Ray LaHood, y con las secretaria de Seguridad, Janet Napolitano. El ministro señaló que tras el intento de atentado en Detroit se han detectado fallos en los sistemas de seguridad.
Blanco reconoció que "hay un debate muy importante entre el derecho a la intimidad de la gente y la garantía de seguridad" en el caso de estas máquinas, pero consideró que el actual sistema de cacheo también invade la intimidad de los pasajeros.
Por eso, dijo, hay que encontrar una respuesta que combine el respeto a la intimidad y garantice la seguridad de los usuarios que "son víctimas también de la amenaza terrorista".
El ministro no quiso manifestar cual será la posición de España en el Consejo de Transportes de la UE pero consideró que "va a ser inevitable la utilización de escáneres en los aeropuertos" siempre con las medidas de protección a la intimidad suficientes, como la destrucción de las imágenes automáticamente.
Zapatero, sin embargo, se mostró más cauto: "Vamos a evaluar si la medida de los escáneres da las garantías y eficacia suficientes, para lo que hay ahora un proceso de evaluación".
sábado, 16 de enero de 2010
Siempre la misma historia
viernes, 15 de enero de 2010
jueves, 14 de enero de 2010
El caos de los atuneros
El 14 de noviembre, 52 vigilantes de seguridad partieron de Alicante rumbo a las Seychelles para garantizar la seguridad en los atuneros españoles que faenan en el Índico. Dos meses después, la situación empieza a ser caótica. No pocos de estos profesionales se han cansado, tienen quejas sobre el equipo y, sobre todo, se están produciendo altercados violentos entre ellos.
Aunque el balance global de la presencia de vigilantes en los atuneros es positivo porque desde que se puso el marcha el operativo no se han producido ni abordajes ni secuestros, y los pocos ataques sufridos piratas han sido repelidos satisfactoriamente, sin embargo la presencia de este más de medio centenar de ‘blackwater’ en los barcos está provocando indeseados efectos colaterales.
Fuentes directas y conocedoras de la situación en aguas somalíes, consultadas por El Confidencial Digital, cuentan que se están produciendo deserciones en masa de vigilantes, que deciden abandonar ya la misión, que en principio, tenía cuatro meses de plazo hasta marzo. Hace unos días, se informó en estas páginas del regreso a España de seis profesionales aprovechando la baja médica de un compañero –ver noticia-.
Las bajas, según las fuentes a las que ha tenido acceso ECD, van a más y la empresa encargada de garantizar la seguridad en los atuneros, Segur Ibérica, ha tenido que buscar de forma urgente vigilantes que quieran efectuar un relevo que no estaba previsto durante este mes de enero. “Muchos se han cansado de tanta agua”, aseguran desde Somalia.
Pero los regresos imprevistos no son el único problema a bordo de los atuneros españoles. Estos son algunas de las situaciones que sufren los vigilantes privados que están trabajando en aguas del Índico:
-- En algunas embarcaciones, los guardianes (cuatro por atunero) han tenido problemas de convivencia, tanto entre ellos mismos como con la tripulación del pesquero. Incluso, se han llegado a producir peleas, a puñetazo limpio, entre miembros del mismo equipo de seguridad.
-- Una parte del personal embarcado ha decidido regresar a España porque no cobra lo que les prometieron en España. La causa es que, cuando un barco se retira a puerto por reparaciones y está varios días sin salir a faenar, los vigilantes no perciben ningún dinero.
Las fuentes consultadas ponen el ejemplo de un vigilante que ha regresado porque sólo ha cobrado 600 de los más de 5.000 euros brutos que acordó con la compañía. En este caso, Segur Ibérica responde que, cuando el barco esté operativo volverán a contratar sus servicios. “Por supuesto, ninguno de los que se ha marchado piensa regresar a Somalia”, añaden las mismas fuentes.
-- Los vigilantes también se quejan de que los armadores no les mantienen informados. No hay compenetración, y no se acaba de definir bien quién manda en el barco (según la ley del mar, el capitán). “Cada equipo realiza su trabajo según le viene en gana”, denuncian. Esa situación está colmando la paciencia de algunos armadores, que no desean navegar con vigilantes que les crean problemas a bordo.
-- Los uniformes con que les han dotado no son los más adecuados: el traje de campaña que emplean, de color azul oscuro, “da mucho calor”. Se están “asando vivos”, relatan desde aguas del Índico.
-- Las armas tácticas de que disponen dejan también mucho que desear, según fuentes de los equipos de seguridad: no cuentan con chalecos tácticos; los puñales son de muy mala calidad, “del todo a cien”, y solamente hay uno por barco; y los cargadores de armas (G-36) “los tenemos que llevar en fundas que se cuelgan del cinturón”.
-- Durante las pasadas Navidades, algunos vigilantes cuyos barcos estaban atracados en puerto han tenido que pagarse el avión a España de su propio bolsillo, para pasar las fiestas junto a sus familiares. Segur Ibérica ni se lo planteó, lo cual ha aumentado el malestar.
Al final todo se sabe
De Paloma Cervilla (el 06/01/2010 a las 10:24:45, en Economía)
Por fin tenemos un dato real que explica por qué los sindicatos están tan calladitos frente a Zapatero en plena crisis económica. Ni una manifestación, ni una declaración más alta que otra. ¿Cómo es posible que con más de cuatro millones de parados no se convoque una protesta en España? A Aznar, por mucho menos, le montaron una huelga general en plena Presidencia de la Unión Europea. No podía ser por otra cosa más que por dinero, el maldito dinero. La cifra se la ha arrancado la senadora popular Beatriz Escudero a la secretaria de Estado de Función Pública, Carmen Gomis. Pues sí, señores, para que lo sepan, en 2009 las organizaciones sindicales recibieron para cursos de formación, sólo del Ministerio de Administraciones Públicas, 28.908.000 euros, la mitad de lo que recibieron todas las Comunidades Autónomas juntas, que fueron 54.652.000. Además, de otra partida destinada a actividades complementarias, le dieron a dedo, por un Real Decreto del Consejo de Ministros, otros 455.000 euros a UGT y 330.000 a Comisiones Obreras. ¿Qué pasaría si cada ministerio dijera la verdad sobre el dinero que le da a los sindicatos? Pues que tendríamos la cifra de lo que a los españoles nos cuesta de verdad el silencio de los señores Cándido Ménez y Fernández Toxo
miércoles, 13 de enero de 2010
Sindrome del norte
Los juzgados del País Vasco no reconocen el ‘síndrome del norte’ a un escolta, lo que evita que pueda cobrar la pensión máxima
• José San Luis, escolta aquejado de una patología psicológica, ha sido incapacitado para ejercer este empleo, pero los jueces del País Vasco no aprecian vinculación entre sus trastornos y el ejercicio de su profesión, al contrario que su psiquiatra del Servicio Vasco de Salud.
Su mirada lo dice todo: tristeza, desesperanza y hasta miedo. “Siento pánico de no poder soportar el día a día, miedo de caer”, confiesa José San Luis, de 49 años, gallego afincado en el País Vasco desde la infancia. En su domicilio guipuzcoano, José repasa su trayectoria profesional, plagada de momentos tensos y peligrosos: 25 años dedicados a proteger a empresarios y concejales amenazados por ETA. “Ser escolta en Euskadi me ha destrozado –dice tajante–. Vivir bajo tanta tensión, siempre vigilante, me ha enfermado. He recibido amenazas etarras, y, al final, me he roto por dentro”.
El psiquiatra de este escolta, el doctor Ander Galdeano, del Servicio Vasco de Salud, diagnosticó a José San Luis hace casi dos años varios trastornos psicológicos: ansiedad generalizada (marcado nerviosismo, alta tensión muscular, palpitaciones e intensa angustia), ansiedad fóbica (conductas que acentúan la sensación de aislamiento y soledad), ansiedad paroxística (dificultades en la respiración, sensación de muerte y pérdida de control), trastorno somatomorfo (mareos y molestias digestivas tras situaciones estresantes) y trastorno depresivo recurrente (incapacidad para experimentar placer y falta de interés en cualquier actividad, tristeza con pensamientos autolesivos). El doctor Galdeano no tiene ninguna duda –a tenor de sus informes clínicos– de que la profesión de escolta de su paciente ha sido determinante en la progresiva aparición de estos trastornos psicológicos: “Coincidiendo en el tiempo con el desarrollo prolongado de una actividad laboral en la que el estrés extremo, la exposición a situaciones continuas de amenaza para la vida, muerte y violencia han sido las notas dominantes en su vida, pierde, de una manera progresiva, pero acentuada de forma exponencial en los últimos años, la capacidad de adaptación y de engranaje con la sociedad en la que vive”.
Sin embargo, pese al diagnóstico del médico de la sanidad pública, los jueces del País Vasco no aprecian relación entre la patología psíquica de San Luis y el ejercicio de su profesión. El pasado mes de marzo, el Juzgado de lo Social número 1 de San Sebastián declaró al escolta “en situación de incapacidad permanente total para su profesión habitual derivada de enfermedad común”, rechazando así la existencia de una enfermedad profesional. El fallo ha sido confirmado recientemente por el Tribunal Superior del País Vasco, al rechazar el recurso presentado por San Luis. En cuanto a la prestación económica, esta contingencia se traduce en una pensión vitalicia del 55 por ciento de la base reguladora. “Ahora estoy cobrando mil euros, y en activo cobraba 3.000 –dice San Luis–. No puedo volver a trabajar como escolta. Mi queja no es por dinero, que quede claro. Me parece injusto que tras haber trabajado 25 años como escolta en Euskadi, sufriendo amenazas que he demostrado y con un informe psiquiátrico muy claro, los jueces no quieran reconocerme una enfermedad laboral para no abrir así la puerta a otras reclamaciones de escoltas. Los jueces en Euskadi se quieren quitar el muerto del ‘síndrome del norte’ para los escoltas”.
El conocido como síndrome del norte es un cuadro clínico de ansiedad aguda, idéntico al estrés postraumático, que se desencadena tras un acontecimiento angustioso, como un atentado terrorista o la muerte violenta de un compañero. Es propio de policías y guardias civiles destinados en el País Vasco y Navarra entre 1975 y 1990, una época donde casi cada día había muertos a manos de ETA. El Estado no reconoce esta enfermedad, y según estimaciones de sindicatos policiales, sólo a un 1 por ciento de los 15.000 agentes de ambos cuerpos que la padecen le han reconocido en los tribunales que sus trastornos mentales son consecuencia de su trabajo en “el norte”. Los escoltas privados lo tienen aún más difícil: “En el País Vasco se pueden contar con los dedos de una mano los escoltas que tienen reconocido este síndrome”, explica Alfonso Goiri, abogado de José San Luis.
San Luis sigue un tratamiento de antidepresivos y acude con frecuencia a los servicios de urgencias aquejado de “ataques de ansiedad”. Con el último parte médico en la mano, del pasado 30 de noviembre, recuerda sus orígenes como escolta: “Estudié mecánica naval. En 1984 comencé como guardia de seguridad en una fundición, luego ascendí a vigilante jurado, para lo que había que jurar delante del gobernador civil. Entonces éramos autoridad. Ahora no”. San Luis enseña su placa de vigilante jurado y esboza una ligera sonrisa: “Eran otros tiempos, se exigía mucha profesionalidad”.
Su paso a los servicios de protección de personas coincidió con la construcción de la autovía de Leizarán, inaugurada en 1995, tras seis años de obras. “Yo protegía al director técnico de la obra. En una ocasión, estando en el monte con seis compañeros comiendo, uno de ellos sacó su arma y me apuntó a la cabeza. Era tal la paranoia que había con ETA que perdió el norte”, recuerda San Luis. “He protegido a concejales del PSE, como por ejemplo Alberto Rodríguez Bardón y Félix Asensio; y del PP, como Elena Azpiroz y José Manuel Aizpurúa Sánchez”, dice el ex escolta. San Luis ha acudido varias veces a dependencias de la Ertzaintza para denunciar que le han llegado balas por correo.
En otra ocasión, fue una pintada lo que denunció: en la fachada de su casa apareció la palabra cipallo –sic– (término despectivo usado para referirse a los ertzainas) junto a una diana. “Siempre he trabajado de manera policial, en contacto con las fuerzas de seguridad. Me he involucrado, no he bajado la guardia nunca. Poco a poco, la tensión fue afectándome sin darme cuenta, hasta que mi cabeza ha explotado”, comenta San Luis, que explica: “No he recurrido la sentencia ante el Supremo porque no tengo dinero”. Si la justicia hubiera admitido el síndrome del norte, su pensión mensual podría alcanzar los 2.500 euros. Lo único que ha logrado es que la Diputación Foral de Guipúzcoa le reconozca un 48 por ciento de minusvalía.
San Luis fue escolta de rey Fahd de Arabia en Marbella. Impartió cursos sobre seguridad personal en la Comandancia de Marina de San Sebastián. Eran otros tiempos.







